
Ahh… mi vieja Atari
febrero 23, 2009Navegando en una tarde de ocio me topé con la siguiente imagen, la cual me dejó ensoñado durante un par de minutos:
La imagen corresponde a un anuncio de la nueva y flamante 600XL, publicado en un viejo número de Mecánica Popular. Basta decir que la computadora Atari fue un verdadero fenómeno en Chile (al menos hasta la llegada de NES).
Me pongo a leer las especificaciones, que pueden parecer de risa comparado con las de las nuevas consolas next.gen:
- 16 K de memoria expandibles a 64 K
- 4 Sonidos
- 16 Colores
- 11 Modos gráficos y alta resolución
Da para pensar… ¡4 sonidos, 16 colores! ¡Y de todas maneras nos entregó maravillas como Montezuma (del que hablaré en otro post) o el Fantastic Soccer! Impresiona cómo la jugabilidad estaba por sobre la capacidad técnica de una máquina. Los juegos entraban por las manos mientras que en nuestra época actual un juego debe entrar por los ojos para que sea considerado bueno.
Yo fui uno de los afortunados poseedores del Atari 600 XL (nunca llegué a saber realmente su valor) junto con una cassetera, un par de juegos “piratas” y dos joysticks. Nunca ocupé la computadora para otra cosa que no fuera jugar… qué decepción para mis padres. Conocí a una persona que programó algunas cosas, como rutinas que hacían que su nombre cambiara de color constantemente o se moviera, al estilo de algunos intros de los juegos de esa época y uno que otro efecto más. Compré un par de revistas, mi padre compró un libro de BASIC bastante intimidante, así que no prosperó mucho la programación.
Sólo buenos recuerdos de una época (y una computadora) más sencilla.
